skip navigation
Provo City School District Covid-19 Updates

We would like to congratulate Milla Prokhorov for the Daily Herald’s coverage of her achievements.

To commemorate her National success, we have a three part series serving as a deeper dive to the Daily Herald’s coverage. This is the third part in a three part series covering Timpview High School’s Ceramics Teacher Robert Davison and his students, the Nationals Winner, Milla Prokhorov. Read the first article here, and the second article here.

One can see that Davison has imbued a love for pottery and a desire to perfect one’s craft in his students. Interestingly enough, Milla received Davison’s passion for teaching; she’s similarly considering teaching ceramics while creating art. “I’d almost say that she’s a better teacher than I am. I’m so proud of her for her pottery and her abilities as a teacher,” he said. Milla’s interest in teaching speaks volumes about her character. “There’s so much joy in imparting some of my experience and seeing other ceramics students grow. I like seeing kids– kids you might not expect– connect with ceramics,” said Milla.

The two believe in giving back to their community. This desire to give back is clear after learning that Davison’s classes handmade bowls that ended up as donations for our local not-for-profit organizations. “Michelle Landers, the other Art Teacher, mentioned the Empathy Art Contest. I got my class involved by making pinch-pot bowls. Students would design a pinch-pot bowl according to their interpretation of empathy and carve a quote that they believe captures empathy into the side of their bowl. After we started, I realized that there’s an even better route to highlighting this theme of empathy–we can donate our bowls.”

Davison has been donating to Habitat for Humanity for years. Two years ago, Davison challenged Millan and a few other advanced students to throw bowls for that year’s fundraiser. Together, they threw bowl after bowl and donated more than 650 bowls. The bowls were sold at the fundraiser and all proceeds were donated to local food pantries. Milla herself threw dozens of those bowls.

3 of 650 donated bowls. These few are at the Provo City School District Office, while the other bowls are with Habitat for Humanity.

Creating art and offering service is not unlike Americana ceramics, where one can find the inlay of a craftsman’s thumbprint on a pitcher or a tumbler hundreds of years after creation. It’s beautiful to think that one can see the echo of one’s efforts much later– and it’s a certainty that Davison’s and Milla’s efforts will ripple forward, affecting those they come in contact with for years to come.

Serie de cerámica, Parte 3: La huella del fabricante

Se nota que Davison ha imbuido en sus alumnos el amor por la cerámica y el deseo de perfeccionar su oficio. Curiosamente, Milla recibió la pasión de Davison por la enseñanza; ella también se plantea enseñar cerámica mientras crea arte. “Casi diría que es mejor profesora que yo. Estoy muy orgulloso de ella por su cerámica y sus habilidades como profesora”, dice. El interés de Milla por la enseñanza dice mucho de su carácter. “Hay tanta alegría en impartir algo de mi experiencia y ver crecer a otros estudiantes de cerámica. Me gusta ver a los niños -niños que no te esperas- conectar con la cerámica”.

Los dos creen en devolver a su comunidad. Este deseo de retribuir queda claro después de saber que las clases de Davison hicieron cuencos a mano que acabaron siendo donaciones para nuestras organizaciones locales sin ánimo de lucro. “Michelle Landers, la otra profesora de arte, mencionó el Concurso de Arte de Empatía. Hice que mi clase participara haciendo cuencos con pellizcos. Los alumnos diseñarían un cuenco de acuerdo con su interpretación de la empatía y tallarían una cita que creyeran que captaba la empatía en el lateral de su cuenco. Después de empezar, me di cuenta de que hay una vía aún mejor para destacar este tema de la empatía: podemos donar nuestros cuencos”.

Davison lleva años donando a Hábitat para la Humanidad. Hace dos años, Davison desafió a Millan y a otros estudiantes avanzados a lanzar cuencos para la recaudación de fondos de ese año. Juntos, lanzaron un cuenco tras otro y donaron más de 650 cuencos. Los cuencos se vendieron en la recaudación de fondos y todo lo recaudado se donó a las despensas locales. La propia Milla lanzó docenas de esos cuencos.

Crear arte y ofrecer servicio no es diferente a la cerámica americana, donde se puede encontrar la huella del pulgar de un artesano en una jarra o un vaso cientos de años después de su creación. Es hermoso pensar que uno puede ver el eco de sus esfuerzos mucho más tarde, y es una certeza que los esfuerzos de Davison y Milla se extenderán, afectando a aquellos con los que entran en contacto durante años.

Spencer Tuinei
  • Communication Specialist
  • Spencer Tuinei
0 Shares